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Diseño web

Cuánto cuesta una página web (y por qué no te voy a dar un número)

El precio de una web depende de algo que casi nadie pregunta antes de pedir presupuesto.

23/06/2026

Calculadora sobre informes con gráficos junto a un portátil

Es la primera pregunta que me hace casi todo el mundo: «¿cuánto cuesta una web?». A veces llega antes de contarme qué vende, a quién o qué quiere resolver.

Es una pregunta lógica, porque sirve para saber si merece la pena seguir hablando. Pero no se puede responder con honestidad sin conocer el proyecto. No lo digo para escaquearme: una web no es un producto de estantería, es un proyecto, y lo que decide el precio es el alcance.

El Whopper y el precio de tu web

Imagínate que vas al Burger King a por un Whopper. Lo hay normal y lo hay con doble carne, queso, bacon y aros de cebolla. En los dos casos es un Whopper, pero no cuestan lo mismo, porque no llevan lo mismo.

Con una web pasa igual. Puede limitarse a lo básico: apareces, explicas qué haces y te pueden contactar. O puede estar pensada para crecer, con una estructura preparada para posicionar, funciones propias de tu negocio y contenido trabajado desde el primer día. Las dos son «una web», pero no cuestan lo mismo.

Tres tipos de proyecto que me encuentro

La web de presencia. Cuenta quién eres, qué haces y cómo contactar. Es lo que necesitan muchos negocios pequeños que hoy no tienen nada. TurisUp, por ejemplo, no tenía web. Fabi llegó con su logotipo y sus cursos, y a partir de ahí diseñé la identidad de la web y la construí entera.

La web que trabaja para el negocio. Aquí el trabajo no se mide en páginas. Lo que pesa es lo que tiene que resolver. En Bombas Pumps, elegir una bomba dependía de una llamada a José: él hacía los cálculos con su Excel y, más tarde, con una pequeña aplicación que se había hecho él mismo. Convertí ese modelo en Hidro-Logic, una herramienta dentro de la tienda que propone la bomba a partir de los datos de la instalación. Esa web no cuesta más por tener más páginas, sino por lo que resuelve.

El proyecto con historia. Migraciones, webs llenas de parches o negocios que no pueden dejar de vender mientras se cambia la tecnología. Antes de construir hay que entender lo que existe y estabilizarlo. A veces toca una web «salvavidas» para seguir vendiendo mientras se prepara la definitiva.

¿Qué hace subir o bajar el precio?

  • El contenido: si ya lo tienes o hay que crearlo.
  • Las funciones a medida: calculadoras, formularios con reglas, áreas privadas.
  • La tienda online: el catálogo, los pagos y los envíos.
  • La identidad: si ya existe o hay que trabajarla.
  • Lo que pasa después de publicar: la formación y el mantenimiento.

El precio llega después de entender el problema

Si el precio decide antes que el problema, el resultado se resiente. Por eso prefiero empezar por saber qué necesitas resolver. La primera conversación no tiene coste ni compromiso, y con ella ya puedo darte un precio con sentido.

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